skip to main | skip to sidebar
LOS MONTOTO

últimos comentarios


NUESTROS BLOGS PREFERIDOS

  • Pajaritas de papel de Nacho Montoto

NUESTRAS WEBS

  • abuelo cumple 80 años
  • Luis Montoto
  • Nacho Montoto
  • Santiago Montoto

PEÑA "MONTOTO Y MÁS"

  • PEÑA "MONTOTO Y MÁS"

lunes, 15 de junio de 2026

La Cajita De Música

 Para escuchar las discordantes voces de una radio no es preciso que pongas nada de tu parte.  Constantemente se te estará ofreciendo la ocasión, incluso en contra de tu voluntad. Si pasas ante un bar ta atronará los tímpanos el altavoz de uno de estos aparatos, y lo mismo si lo tienen tus vecinos  y si todos vivís con las ventanas de par en par, como es corriente en este tiempo tan caluroso. 

Escuchar un gramófono ya se hace más difícil.  Para que tal suceda tendrás que entrar en la taberna pueblerina de viejo cuño (porque también las hay modernizadas) o darte un paseito por el "Jueves". De seguro que en él hallarás alguno de estos artefactos de gran bocina verde o colorada que a mi -no sé porqué- se me ha antojado siempre como un terrorífico sumidero insaciable,  por el que en un momento dado puede precipitarse el mundo entero en caótica vorágine. 

Observa como te remito a lugares que pillan más a trasmano para escuchar las notas cascadas y las nasales vocecillas que estos vetustos aparatos pueden lanzar de si. Lo cual es claro síntoma de que vivimos la época de su decadencia. 

Pues bien, mucho más lejos habrás de ir y mas te habrás de molestar en su busca si quieres escuchar una caja de música.

Para ello será preciso que te traslades a una casa vieja de esas que tienen un salón hermético que sólo se abre cuando repican gordo,  cuyas ventanas están siempre cerradas a la luz del sol porque se comería el color de las cortinas, y cuyos muebles se hallan perennemente ocultos bajo unas fundas fantasmales que les prestan contornos indecisos.

Cuando logres entrar en ese "panteón de muebles ilustres" gira la vista en torno.  Sobre alguna consola, sobre algún velador, arquimesa o credencia, es posible que veas una caja de música,  aún cuando es mucho más probable que no encuentres ninguna.

Si es lo primero,  no esperes que la pongan en funcionamiento sin que tu así lo indiques. Cosas tan desusadas solo se hacen a instancias de parte.

Pídelo, pues, al dueño de la casa, si tienes confianza para ello. Y disponte a escuchar con el mayor recogimiento.  Porque al oir las notas de la caja de música,  desgarradoramente dulces y tiernas, como caramelos envueltos en "celofán" de lágrimas,  comprenderás que tan curiosa máquina debe ser escuchada con unción religiosa,  que sería profanación llevarla al bar y que aquel es su marco adecuado: El salón en penumbras, los muebles muertos en olor de antigüedad,  los espejos de ya empañado alinde, que recuerdan las pupilas de esos ciegos que lo son, pero con los ojos abiertos: los quinqués, las alfombras de tonos desvaidos, y el auditorio atento de viejos retratos... ¿No parece que aquella "antepasada y fresucta de carnes,  de rosa en el escote, se rebulle en su lienzo al conjuro del lindo minué que está sonando?

Dominado por esta impresión,  no es raro que a la noche sueñes con todo aquello. Y si te alojas en la misma casa (ningún trabajo cuesta suponerlo así; ¿no pueden ser parientes tuyos a cuyo lado pasas uno días?) Si te alojas allí,  te iba diciendo, puede ser que a la noche pases un susto muy respetable. Porque en el silencio de las altas horas, cuando todo está en tinieblas y todos duermen, salvo tú,  se oirán súbitamente las notas argentinas del minué.

¡Santo Dios!.... ¡La "antepasada" redivida!... ¡Habrán bajado todos de sus retratos y quien sabe si estará ella danzando con aquel coronel del bigote que nos quiso parecer que la miraba de soslayo!...

Durante unos segundos te incorporarás en el lecho, con la respiración anhelante. Latirá con violencia tu corazón. Hasta que te des cuenta de que se trata de una falsa alarma,  porque aquello que suena no es la caja de música,  sino un viejo reloj de carrillón,  que está tintineando un bello y complicado cuarto de hora.

                                        José Montoto De Flores


Publicado por Jesús en 18:37
1 comentarios

domingo, 14 de junio de 2026

Se cumplió la ilusión

¿He dicho ya lo que me gusta leer a Don José?

Aquí tenéis otra muestra de lo verdaderamente trascendental y espiritual.

No sé a vosotros, pero a mi me produce una emoción fuera de lugar, y por emocionarme, e, incluso por llorar, como he llorado, no se hace más bello lo escrito y deseado con ilusión.

Tuve la gran suerte de conocer a Isabel (Nena) y puedo decir con total seguridad que para sus fortunas, se cumplió la ilusión de Don José. 

Nena si tenía todo lo que él ansiaba,  y si tenía muchas cosas suyas, y de su Abuela Isabel. 

No la conocí con diez años, siendo una chiquilla. Tampoco conocí a abuela Isabel, ni de niña, ni de mujer, pero leyendo y leyendo, conociendo a "Nena" como la conocí siendo ya mujer, que parecida era a su abuela Isabel. Esto sí lo pude ver.

Dejé escrito sobre "Nena" de como y que gran persona fue: Cariñosa, bondadosa, alegre, llena de Fe, Esperanza y Caridad.

Me ha hecho ilusión volver a leer sobre ella.

Me ha hecho ilusión volver a recordarla.

Me ha hecho ilusión volver a llorar y volver a sonreír. 

Me ha hecho ilusión volver a escribir por y Para ti, Isabel..."Nena"

-Pajarita de Papel-

-Otra vez la ilusión-

Vine a Vejer porque una niña nueva me atraía. La niña nueva es una interrogación abierta. ¿Como será? ¿Cuál ha de ser su suerte? ¿Santa? ¿Inteligente? ¿Desdichada? Viendo a la niña nueva, una inquietud flagela nuestra alma. ¡Ay, quien pudiera darte,  niña nueva, todo el bien que deseo para ti!

La niña nueva no es, por merced de Dios, nueva del todo. Ni en el nombre ni en nada.  El nombre lo ha llevado antes que ella, su abuela; y antes dos bisabuelas; y antes Santa Rosa de Lima, -que aun cuando cambió el nombre en Religión, su nombre de bautismo fue Isabel y su apellido Flores-; y antes dos reinas-en Hungría la una, en Portugal la otra-; y antes la madre del Bautista, la prima de la Virgen. Y en España, una reina, tan excelsa mujer, que pudo y supo engrandecer a España y ser madre de América; todo ello sin dejar de remendar las camisas de su marido el rey. Así te quiero yo, como éstas que he nombrado: muy mujer y muy Santa. 

Más no eres niña nueva,  por fortuna para tí y para mí. Tu cara, aún cuándo es tuya, es igual que otra cara.  A lo menos a mi me lo parece,  y no sé si porque era realidad o porque al conjuro de mi deseo el prodigio se hacía, yo veía en ti a la otra. O mejor, yo en tí te veía a tí; pero tú parecías y eres un regalo de Dios, cómo un espejo donde se refleja el que se mira: y yo, al mirarte con el alma, veía en tí el reflejo de lo que llevo en el alma clavado. Yo te había visto antes; hace ya medio siglo que te vi un poquitín mayor de lo que eres ahora. Por eso, porque te conocí de niña la otra vez, sé, mejor que los demás,  como tienes que ser para ser como era la otra niña.

No tienes nada mío; no tienes mío sino el ansia que yo tenía de que fueras así.  Y ahora que así te veo, y que en ello me gozo, me entristece estar viejo.  Yo quisiera mirarte hecha una mujer. Más, si esto no es posible, yo querría,  por lo menos, verte hecha una chiquilla con diez años: como entonces, como te vi hace muy cerca ya de medio siglo, aun cuando,  sin yo saber lo que era amor me encontré enamorado con amor que llenó toda mi vida: primero la ilusión,  después la realidad, el recuerdo después.  Y ahora, con tu llegada, niña nueva, aún cuando de otro modo, empieza nuevamente la ilusión. 

                                                José Montoto 



Publicado por Jesús en 16:28
0 comentarios

sábado, 13 de junio de 2026

Benditas Horas

 El tiempo empleado en esto, no es tiempo malgastado. A mi me mantiene continuamente embelesado. Leer a Don José, es cosa totalmente enriquecedora, su léxico  es infinito y talmente sorpresivo y agradable. Su expresión y significado gramatical conecta directa y llanamente con la situación, el momento, o simplemente con el relato de cosas tan mundanas y frívolas, terrenales, como tan espirituales y trascendentales. No menosprecio nada de él: ¿Como habría de hacerlo?. ¡Lo venero! Su Grandeza, Su Dignidad, Su más que Reconocido Mérito y Respeto Público, me lleva a Idolatrarlo hasta su máximo significado. Me encanta leer todo lo que está a mi alcance, una y otra vez. Me hace sonreír, me hace llorar, me emociona, me hace añorar, me hace recordar, y me hace, Aprender, esto sobre todo, Aprender, Entender, Razonar....Ponderar!

Por y Para siempre, Don José. Su más humilde admirador. "Hasta el infinito y más allá"

Gracias por darnos el "Ser". Intentaremos saber llevar el "Estar". Que no es poco, proviniendo de Usted, Don José


-Pajarita de Papel 

-Las horas

-Dos llevo ya gastadas en esta noche, y no sabría decirte si las despilfarré o si les dí acertado y justo empleo. Acaso en apariencia las gasté vanamente. Ya ves: las he empleado en estar al arrimo del brasero, en quietud, en silencio y soledad, lanzando nubes de humo hacia lo alto.

¿Las perdí? Creo que no. Las he gozado. Las horas de la noche,  yo no sé lo que tienen que tan golosoas son. El silencio, el apartamiento de las gentes, el estar en monólogo constante es un gozo sin par.

De entre los muchos dones que debemos a Dios, no es chico ciertamente, el regalo inefable de las horas. De la una a las tres he empleado mi tiempo en viajar hacia atrás.  Mirar hacia adelante no seduce cuando lo que se esperar es declinar. De manera infinita nos recrea pensar en lo que fue, aun cuando duela un poco pensar y ver que lo ido ya no vuelve.

A lo que queda aún, lo miramos con cariño entrañable. La posesión de lo que aún poseemos se saborea con gran delectación.  Hace un rato, en el mirar continuo a lo que nos rodea, yo fijaba mi vista en las paredes, en los muebles, en cuanto está cercano, me es tan familiar. A las cosas que un día fueron nuevas y a las que un día miramos con indiferencia, las miramos ahora con cariño entrañable. Este sillón con casi medio siglo a mi servicio, el mueble aquel de <<ella>>, todo cuanto hay aquí sabe mucho de mí, y yo mucho de ellos. El sillón que ahora ocupo es el mismo que un día supo de mis horas de afán. Sentado en él estudié muchas noches cuando, casado joven, hacía oposiciones. Aquel cuadro de allá fue comprado una de aquellas tardes en las que íbamos juntos completando las cosas del hogar. Y la mesita aquella adquirida en Jaén el año 15, y tantas otras cosas, cada una con su historia evocadora.

Todo esto, de día dice menos. Las cosas están mudas ante la luz del sol. A ellas les gusta hablar cuando reinan las sombras de la noche; cuando la soledad y el silencio absoluto pone en ellas el don de la elocuencia; cuando nos ven obsortos en la contemplación. 

Entonces hablan ellas. Un hablar sin hablar, porque es que nada dicen. En verdad se limitan a invitarnos a un dulce recordar.

Gran regalo el regalo de las horas.  Las del día se nos dan para el quehacer, para los mil asuntos que demanda el vivir. Las de la noche, en cambio, se nos dan como don dulce y gracioso; para gozaarlas en íntimo y callado soliloquio. Una hora y otra y otra de emociones suaves: la una, las dos, las tres...    la tres y media ya.

                                    José Montoto

Publicado por Jesús en 14:10
0 comentarios

viernes, 12 de junio de 2026

Unas horas de paz

 Me ha encantado esta Pajarita.

-Año de 1954

En el índice que indica cada una de las que está publicada, por años, por su número de página, su título, y  entreparentesis dice una nota:(Casa de Lora. Malen?)

~Pajarita de Papel

Las cuatro de la tarde de un día de primavera. Buen sol, sombra agradable que prestan las moreras, y la alegría del verde de las parras que se van extendiendo sobre las alambradas de la pérgola. Geranios y rosales nos brindan los colores más brillantes. Un chorrito de agua cae en la fuente con rumor agradable. Mi nietecilla juega inquieta y parlanchina. A mi lado, acostada en la cesta,  duerme la más pequeña. 

Duerme, he dicho, y no es cierto. Sus ojos miran no sé adónde ni a qué. ¿Que es lo que ven los niños? ¿Por qué miran tan fijos? ¿Qué es lo que les sujeta la vista hacia la lejanía?

En este patio grande que sombrea una arboleda muy frondosa y pujante, las horas de la siesta tienen muy grande encanto. Hondo el patio, alejado de la calle, no se escucha un ruido, ni siquiera un rumor. Este patio-jardin en esta hora es sinfonía de luz y de silencio. Sinfonía de luz que entra tamizada por las ramas frondosas. Sinfonía se silencio, porque el silencio parece que se oye. La falta de ruido por de fuera nos trae como un concierto por adentro. Algo suena en el alma cuando todo es silencio en derredor.

Mientras escribo, la nietecilla chica ha cerrado sus ojos y duerme con la paz que los niños duermen. De vez en cuando sus labios se entreabren en muy dulce sonrisa. ¿Que ven, Señor, los niños cuando duermen, para ese sonreír? 

Yo la he estado mirando mucho rato. Es muy grande placer, en la paz de una tarde cómo ésta, ver a una niño dormido bajo el azul del cielo y rodeado de flores. ¡Y rima tan bien todo! La inocencia del niño, el resplandor del sol, el azul de los cielos, la alegría de las flores...

Y la paz,  y el silencio,  y la armonía de la tarde en calma, y el susurro del aire, y el rumor del chorrito de la fuente cayendo sin cesar.

He mirado hacia arriba, después a la niña dormidita, y posando mi mano sobre su frente, virgen de pensamiento todavía,  le he dicho con ternura: ¡Que te bendiga Dios!

                                                       José Montoto

Publicado por Jesús en 21:07
0 comentarios

miércoles, 10 de junio de 2026

 Pajarita de Papel 

De diez me llevo..

Cuando niño le enseñan a uno cosas que luego no son verdaderas. Recuerdo cuando, a coro (porque en aquellos tiempos se aprendia cantando) repetíamos con una cantinela muy monótona: 2 x1, 2; 2 x 2, 4; 2 x 3, 6; 2 x 4, 8... De la misma manera cantábamos: de 10 me llevo una, de 20, dos; de 30, tres, de 40, cuatro...

Realmente esto es mucha verdad por lo que a las matemáticas se refiere. Lo que ocurre es que las matemáticas se rigen por reglas inflexibles y rígidas, en tanto la vida tiene un elasticidad tal en sus normas que quebranta toda fórmula rigurosa y toda preceptiva. Así mientras yo de diez me llevo una, la vida, de diez se lleva seis o siete o las que quiere. Por lo pronto se me ha llevado seis.

Esto consideraba yo en el día de ayer cuando, idos unos y otros, hemos quedado en casa los que quedamos ya. Fueron en tiempos diez y ya son cuatro. La vida al operar, no lo hizo con rigor matemático. Fue más ambiciosa que la suma aritmética, y fulminó: "de diez me llevo seis". Se los llevó,  y en paz.

Y eso es lo grave: la paz que el caso trae aparejada. La paz y la revuelta no son malas en sí, sino en relación con lo que en cada casa estaba estatuido. Hay familias en las que lo normal es la paz, y en las que la bulla y el gentío traen el desconcierto. Hay otras en las que lo ordinario es la revolución de mucha gente, y cuando está se acaba, la paz es para ellos cual silencio de muerte.

Dice un refrán que al que no está hecho a bragas las costuras le hacen llagas. Paralelamente debería haber otro refrán que dijese que aquel que está hecho a llagas no concibe vivir sin la molestias que ellas nos proporcionan.

Una mesa en la que no se cabe es indudablemente una complicación. Una mesa en la que sobra sitio, también resulta complicada en verdad. Por exceso en un caso, por defecto, en el otro, prefiero lo primero.

Pero es que aquí no valen preferencias, aquí hay que estar a lo que se le antoje a la vida en sus arbitrarias matemáticas. Aquí no hay quien pueda hacer que se respete el "de diez me llevo una". La vida se lleva una, y se lleva después a todo el que se le ponga por delante. Y es capaz de decir, de diez me llevo diez y hasta me llevo al padre si se torna. Porque ese es el final; cuando la vida hace las diez de últimas, ella arrambla con todos.

Y eso, que no nos lo enseñaban en aquel canturreo de la escuela, lo aprende uno después: cuando una noche, al sentarse a la mesa, queda vacío el sitio de Cesáreo, de Rafael, de Pepe, de Jesús, de Isabel, de Conchita...

Esto ha ido sucediendo poco a poco sin darle al caso la importancia debida. Cada una de estas idas han sido como esas primeras canas o arrugas en las que no te fijas hasta que un día, de pronto, cuando son demasiadas, dices: ¡Pues estoy todo cano! O ¡Si ya estoy arrugado por completo!

Pues lo mismo, lo mismo, está noche en la mesa, me di cuenta de que estábamos ya, como dice la gente, en cruz y en cuadro. Y entonces se me vino a la mente el canturreo lejano de la escuela: "de diez me llevo una", y pensé para mi: ¿pero la vida, no sabe de matemáticas? ¿O será que nosotros no entendemos el jaleo aritmético que la vida se trae?

Aún cuando bien mirado, ella va por sus pasos, como íbamos los niños aprendiendo en la escuela.  Lo primero sumar: nacen los hijos. Lo segundo restar: se van marchando. Lo tercero multiplicar: vienen los nietos. Y lo cuarto, partir: Que llega la vejez y te encuentras partido por el eje. ¡Vaya, vaya si tienen perendengues las matemáticas que se trae la existencia!


                                          José Montoto

Publicado por Jesús en 13:59
0 comentarios
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)

estamos online

Archivo del blog

  • ▼  2026 (10)
    • ▼  junio (5)
      • La Cajita De Música
      • Se cumplió la ilusión
      • Benditas Horas
      • Unas horas de paz
      •  Pajarita de Papel De diez me llevo..Cuando niño l...
    • ►  mayo (2)
    • ►  enero (3)
  • ►  2019 (1)
    • ►  mayo (1)
  • ►  2018 (1)
    • ►  diciembre (1)
  • ►  2017 (2)
    • ►  julio (1)
    • ►  enero (1)
  • ►  2016 (11)
    • ►  marzo (3)
    • ►  febrero (7)
    • ►  enero (1)
  • ►  2015 (1)
    • ►  septiembre (1)
  • ►  2013 (8)
    • ►  junio (2)
    • ►  mayo (3)
    • ►  enero (3)
  • ►  2012 (9)
    • ►  noviembre (1)
    • ►  octubre (3)
    • ►  junio (1)
    • ►  mayo (3)
    • ►  abril (1)
  • ►  2011 (11)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  julio (1)
    • ►  mayo (3)
    • ►  marzo (1)
    • ►  enero (1)
  • ►  2010 (180)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (2)
    • ►  septiembre (4)
    • ►  agosto (1)
    • ►  julio (1)
    • ►  junio (11)
    • ►  mayo (24)
    • ►  abril (7)
    • ►  marzo (18)
    • ►  febrero (43)
    • ►  enero (64)
  • ►  2009 (206)
    • ►  diciembre (47)
    • ►  noviembre (36)
    • ►  octubre (10)
    • ►  septiembre (16)
    • ►  agosto (1)
    • ►  julio (1)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (21)
    • ►  abril (19)
    • ►  marzo (23)
    • ►  febrero (27)

Etiquetas

  • ABUELA
  • ABUELO
  • ACTIVIDADES
  • ANÉCDOTAS
  • BIOGRAFÍA DE JOSÉ MONTOTO
  • BRUNO
  • CITAS
  • CONCHA MF
  • CONTACTO
  • CRISTINA
  • CRISTINA RAMÍREZ M.
  • DE TODO UN POCO
  • Duelo
  • FELICITACIONES
  • Fotos
  • HOMENAJE
  • IGNACIO
  • INMA
  • INSTRUCCIONES
  • ISABEL Mª
  • ISABEL ML
  • JAVIER ML
  • JESÚS CM
  • JOSÉ LUIS MC
  • MAMEN
  • MARTA
  • MARUJA
  • MONTOTADA
  • NACHO
  • NURIA
  • ONOMÁSTICAS
  • PAJARITAS DE ISABEL
  • PAJARITAS DE PAPEL
  • PEPA
  • RAFAELA
  • RECORTES DE PRENSA
  • RECUERDOS DE FAMILIA
  • RICARDO
  • ROCÍO MC
  • SALUD
  • SANTIAGO
  • TERESA CORDÓN
  • TÍA MARÍA
  • TÍA TOTE

Para Leer: Nacho Montoto. Mi memoria es un tobogán/Espacios Insostenibles

 
happie de BlogMundi