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miércoles, 30 de septiembre de 2009

"SI MI PADRE LAS VIERA"

Por Rocío Montoto Castrillón

Debajo de mi casa hay un bar donde mi padre nos solía esperar a todos, bien al mediodía para una cervecita rápida bien por la tarde-noche para una tertulia más tranquila.

Formaba parte de nuestra rutina, nuestra costumbre, había que pasar por La Brasa y tomarse una cerveza con papá. Papá ya no está pero nos seguimos reuniendo allí casi a diario, sigue formando parte de nuestras vidas, es el final del día de trabajo, el comentar con mis hermanas, el olvidarnos un poco de los problemas del día, un respiro, un momento que se agradece aunque te claven a la hora de pagar, siempre protestamos y siempre volvemos.

Llevo unos días viendo por allí a cuatro señoras que tienen en común el llamarse Montoto. En Sevilla el verano se alarga, apatece sentarse en una terraza y saborear una Cruzcampo, aunque sea sin alcohol, y viéndolas me he acordado de mi padre, lo que le hubiese gustado que esa costumbre hubiese sido más temprana para haberla compartido con él.

"Teresa, voy a casa de las niñas". Mi padre quería a sus hermanas y ni que decir tiene que nosotros queremos a nuestras tías, y aunque ya lo podían haber hecho antes, me alegro enormemente de verlas animadas, estupendas, guapas, delgadas, entretenidas y cariñosas, que todos son sinónimos del apellido Montoto.

¡ Olé mis tías! y ya que la cerveza no me la puedo tomar con mi padre espero que de vez en cuando pueda tomármela con ellas.

Tía Conchita, a ver si te animas un día, que a esta sobrina que lo es y alumna que lo fué, le gustaría mucho verte
Publicado por Jesús CM en 13:59 Etiquetas: DE TODO UN POCO, ROCÍO MC
1 comentarios

viernes, 25 de septiembre de 2009

ORO DE LEY

Cristina, decías en algún comentario que para la mesa-camilla, era una agradable sorpresa el recuerdo y el cariño que les teníamos a Encarna, Isabel y Rafaela. ¡Cómo olvidarlas, cómo no quererlas!, (eso nosotros), pues fíjate el cariño que les tenían tanto abuelo como sus hijos/as, para dejarles él a ellos el encargo más grande, noble y humano, que les puede dejar un padre a sus hijos. Y para ellos, cumpirlo hasta el final de sus días: "defenderlas hasta el morir".



ORO DE LEY

Tengo dos criadas viejas. Mejor dicho, no son viejas las dos; la una es sólo antigua; la otra antigua y vieja. Esta última entró a servir en casa de mis padres para ser mi niñera. La otra vino a mi casa, siendo casi chiquilla, para ser la niñera de mi hijo mayor.

Tengo además el recuerdo de otra vieja criada. Hace ya años moría en la casa de mis padres - que ¡ay! ya también murieron-, la que entró de muchacha para llevar a mi madre al colegio -a la "Academia", decían prosopopéyicamente los viejos de mi pueblo-.

Esta última, la que casó, enviudó y terminó recogida en casa por mi madre -"ajubilá", decía la interesada- cuando ya tenía sus "tres duros y medio" de años, tenía a última hora una obsesión: "la cajita". Niños -nos decía a nosotros-, que cuando yo me muera no me entierren sin caja; compradme una cajita. Y en su cajita fue a la última morada la que, como culpa mayor y máxima picardihuela, tenía sobre su conciencia el tremendo pecado de haber engañado a mi abuela en múltiples ocasiones, desacreditando de camino a la maestra -"la señora", como se decía por entonces- que quedó, en opinión de mi abuela, como una gran haragana.



Cuando Juana la de Bartolo -así la denominábamos porque Bartolo fue su marido- estaba en vena con sus andanzas juveniles, siempre sacaba a colación el pecadillo aquel. Mi madre, a quien el colegio aburría, más de un día y más de dos imaginó la treta de una grata rabona, y para conseguirla sonsacaba a la buena de Juana.

- ¿Vamos a volvernos -proponía- y le decimos a mi madre que no es día de clase?
- ¡Niña! ¿Y si se entera?
- No se entera ¿No ves que ella no sale a parte alguna?

Juana cedía al fin, vencida por los ruegos y las súplicas, y a la casa volvían tan orondas ellas dos.
- Señorita, -decía Juana al entrar- que dice "la señora" que hoy "no es día".
- Hoy tampoco ¡Jesús! -refunfuñaba mi abuela- ¡Esa maestra está siempre de huelga!

Y mi madre, gozosa, se iba a corretear por el corral, mientras Juana no las tenía todas consigo por si se descubría la engañifa. Tal fue la criada vieja que murió.

Las otras, las que quedan, son dos como te dije al empezar. Manuela, mi niñera, es antigua y es vieja. Con decirte que yo pasé del medio siglo hace más tiempo del que deseara, sé que ella pasó de los tres cuartos... y creo que me quedo corto al calcular. De Manuela te he hablado antes de ahora, es aquella que hacía con mi madre novenas a Santa Rita para que yo saliese bien de los exámenes. Hoy se encuentra tambien "ajubilá", y su jubilación transcurre plácidamente al cuidado de unos huérfanos, nietos de mi hermana mayor, que constituyen la cuarta generación de esta familia mía a la que ella consagró sus afanes.

Tener, lo que se llama tener en activo -ya llegará también la hora de que las "ajubilen" mis hijos o mis nietos-, tengo en mi casa tres con muchísimos años de servicio. La más antigua es Rafaela, que lleva 35 años entre nosotros. Es un poco "beatona" y, en colaboración con sus santos predilectos, "se ha examinado" con mis hijos también, y "ha hecho oposiciones", y tiene alguna parte, acaso pequeña, en la capitanía del uno, en la abogacía del Estado del otro, en las justicias que falla en su juzgado éste, y en las empresas campesinas que se mete aquél. De Rafaela también sabes bastante porque ya "la he sacado" en varias "Pajaritas".

De las dos más modernas se llama una Isabel. Isabel, con 21 años de una fidelidad y de un "meter el hombro" como ya no se estila. Dos especialidades son las suyas: una es la de querer "a perder" a mi hijo el chico. Su lema en este punto es el siguiente: "con razón o sin ella defenderlo hasta el morir". ¡Casi nada ha pasado, temiendo que el muchacho se quedase bajillo! Pero ya está gozosa porque dió "el estirón" y se puso hecho lo que se dice un real mozo, con lo que ella ha respirado al fin. Su otra especialidad es guardar cuanto encuentra. En mi casa no es preciso buscar cosa ninguna, no hay más que preguntar: "Isabel ¿tú no has visto esta cosa o la otra?" "Sí señor -te responde enseguida- yo lo he guardado", y a los pocos momentos aparece gozosa mostrando lo que quieres.

Y la última es Encarna; doce años de servicios en la casa, haciendo unos guisitos la mar de apañados, de los que yo no sé si en la cocina se comerá los más apetitoso, porque el hecho es que engorda como si el engordar lo tuviese tomado por tarea. No se enfada por nada y es fiel como ella sola. Las tres son ya tres "chachas", porque es que aquí en mi casa yo no sé lo que ocurre que ninguna se desvive por la vicaría; criada que aquí llega, criada que se queda soltera de por vida; en 35 años sólo ha salido una en pos del matrimonio.

Así eran y así son -porque aunque pocas, aun quedan por fortuna- las criadas antiguas. Te he presentado tipos de tres generaciones; la que siendo criada de mi abuela fue cómplice en los "delitos" escolares de mi madre; la que siendo criada de mi madre me sirvió de niñera, y las que siendo criadas mías han visto crecer a mis hijos o ven ahora a mis nietos. Excelentes mujeres todas las que he nombrado. Juana ya está con Dios, hasta cuya presencia fue metida en su "cajita" como había anhelado con anhelo senil. Manuela, -rezadora impenitente-, vive sus años últimos en abnegado afán con mis sobrinos huérfanos.

Y las tres actuales, las tres en el otoño de su vida -entrando en él Encarna, mediado ya Isabel y cerca del invierno Rafaela-, ven transcurrir los días plácidamente, sin otras discusiones que las de sus preferencias por aquellos de mis hijos a los que cada una ha designado como "ojito derecho". Por ello, en gratitud a tanta abnegación, yo le encargo a ellos el lema que Isabel adoptó respecto al chico: tenerlas a su lado mientras vivan y defenderlas hasta el morir, un morir que les deseo tan lejano y tan dulce como ellas se merecen, porque el caso es que son de lo que ya no hay; criadas a la antigua; Oro de Ley.

JOSÉ MONTOTO

Publicado por Jesús CM en 8:01 Etiquetas: PAJARITAS DE PAPEL
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jueves, 24 de septiembre de 2009

Presentación de b1nar10s en Sevilla ( Bis)




















Pues sí queridos míos, mis maravillosos editores han conseguido que volvamos a presentar Binarios en Sevilla, ahora en la Casa de la Provincia ( Plaza Triunfo 1), el próximo día 28 de Septiembre, LUNES, a las 21:00h.

Están dispensados todos aquellos asistentes que acompañaron al menda lerenda en CAJASOL.

A los demás se les pasará estricto orden de lista, los que se escaqueen no sé qué podrán decir en esta ocasión pues un LUNES, por desgracia, estamos todos activos con el primer día de trabajo.

A todos los presentes se les obsequiará con descuentos "libres" en las consumiciones de la barra libre de la próxima Montotada, lo siento, pero no nos llegaba el presupuesto para cortycoles ni bonos descuentos del corte inglés.

He dicho.
Publicado por José Ignacio Montoto en 2:08 Etiquetas: NACHO
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miércoles, 23 de septiembre de 2009

ASÍ EMPEZO TODO

Estas "Pajaritas" con las que os quiero deleitar hoy fueron el comienzo de abuelo con las mismas, aunque tío Pepe ya tenía muchas publicadas, pero aquí es donde, como se dice en términos taurinos, "le cede los trastos" o "le da la alternativa". Abuelo los recoge, y a la par le da un tirón de orejas a tío Rafael por no ayudarlo lo suficiente. Le responde tío Rafael a abuelo, se defiende y elude la responsabilidad, tanto de él como de su hermano de tener que escribir algunas "Pajaritas" .

Espero que os gusten, y que os hagan pasar un agradable momentín de lectura.



EL FUEGO SAGRADO

Lector, ¿qué sabes tú de mí? Nada; absolutamente nada. Crees tomarme el pulso diaríamente, penetrar en mí pensamiento de cada mañana, pero nada conoces de los graves problemas que me fatigan al tiempo de escribir, y de la poca o ninguna relación que guardan con lo que escribo. Piensas tenerme cerca, siempre en el mismo lugar, inmóvil, encadenado por la firma, sujeto a estas columnas, no sabes que voy, vengo y me ausento durante largas temporadas.

Hoy quiero hablarte de esos viajes y esos problemas. Porque mañana Dios mediante, retorno a Madrid y esta vez sí me será forzoso el interrumpir mi comunicación contigo.
Yo soy opositor, ¡terrible palabra!... Tengo que atiborrarme la cabeza de Códigos y textos. Ya puedes figurarte el tiempo y el humor que me quedan para escribir "Pajaritas". Si en muchas ocasiones te parecieron desaliñadas o ramplonas, discúlpame, pensando que las hice a trasmano, rendida ya la jornada, embotado el cerebro, bien remontadas en la noche las manillas del reloj, robando al sueño un tiempo del que no dispongo.

He tratado de mantener esta sección, como fuego sagrado que no debe extinguirse. "Seguiré hasta que aparezca la novela" -me dije hace unos meses- "Hasta que pasen las vacaciones" -pensé después- Y apareció "Una noche sin dormir" (que a mí tantas me ha costado) y llegaron los Reyes, trayéndome trabajos y desazones.

Me voy. Pero tú, lector, no me echarás de menos porque hay en esta Casa quien puede sustituirme con ventaja. Cuando mires la firma de estos trabajos no añorarás mi nombre, ni aun mi primer apellido. Desde hoy las "Pajaritas" irán firmadas por José Montoto. Por mi padre.

Antes las comparaba con un fuego sagrado. Y esta comparación me ha recordado un juego: Este juego consiste en pasar un cerillo encendido de unas manos en otras para que pague prenda quien lo tire al quemarse los dedos. Yo soy quien da el cerillo. Yo seré también quien lo reciba dentro de unos meses, porque mi despedida no es definitiva: Mientras tanto ya sabeis quién lo tendrá.

El cerillo está en mis manos todavía, pero ya me achicharra las yemas. Tómalo, papá y perdona "la faenita".
Adiós, lector.

José MONTOTO DE FLORES





PLÁTICAS DE FAMILIA


Cuando oía decir a las comadres de mi pueblo, siendo yo un pipíolo, la frase manoscada: "Los padres son para los hijos, pero lo hijos no son para los padres", me parecía, además de un trabalenguas, una majadería de tomo y lomo. Yo entonces era hijo y me caía mal la frasecita. Ahora ya voy pensando de otro modo, y creo que con razón harto sobrada; porque ¡hay que ver los niños! ¡hay que ver en las cosas que se meten! ¡Hay que ver en las cosas que nos meten! y ¡hay que ver la agilidad con que se salen ellos y nos dejan metidos a los padres!

Cerca hace de dos años, a un niño mío se le ocurrió escribir las "Pajaritas" y empezó la sección. No cayó mal la cosa, los lectores "entraron" por ellas, y todo iba como sobre ruedas. Algún día, muy de higos a brevas, escribía yo alguna por mero pasatiempo. Transcurren unos meses, se va de oposiciones y me cedió los trastos que yo cogí por eso que decía al principio que decían las comadres de mi pueblo; porque los padres son para los hijos.
Pasó el tiempo, ganó la oposición, se marchó a Tarragona y me ofreció muy serio enviar "pajaritas", cosa que se le olvida con singular frecuencia. En tan penoso trance recurrí al otro hijo -porque ya no era cosa de matar la sección- y en mi auxilio acudió con diligencia... el día que se lo dije. Pero luego, ¡que holgazán me ha salido el alma mía! Escribe un día y seis no. Es como si dijeramos, la semana al revés.

Y aqui me tiene usted, amigo lector, condenado de por vida, a seguir "amarrado al duro banco". Porque está visto ya que los hijos no son para los padres. No se les mueve el alma de acudir en mi auxilio. Algunas Pajaritas "catalanas" que me manda el de allá, algunas sevillanas que me manda el de acá; el uno que si se ha "desinflado", el otro que si no acaba de inflarse, y yo al quite del de aquí y del de allá, un día y otro día.

Por eso cuando un redactor que tengo, muy novelero él, muy dinámico él e inquieto como pocos, me propone crear nuevas secciones, le pregunto invariablemente; ¿Me garantiza usted que hará tal cosa un año por lo menos? Y aunque él me da palabra de ser constante y firme, concluyo por no aceptar ínnovaciones, ya que el gato escaldado...

Con secciones nuevas, ni soñarlo; que a mí las "Pajaritas" me han enseñado mucho.

JOSÉ MONTOTO



LAS COSAS, EN SU PUNTO


En la "Pajarita" de ayer se quejaba su autor, con amargura, de que su hijo Pepe hubiera desertado de la sección que él mismo creara, y de que yo tampoco metiera el hombro con la frecuencia que fuera de desear.

A primera vista, la conducta de Pepe no tiene perdón de Dios, porque eso de meter los galgos en el monte y luego escurrir el bulto, podrá estar muy bien en une jefe de partido político, pero en hijo de familia es francamente bochornoso. Pero es que en su conducta concurren circunstancias que, si no son eximentes, al menos atenúan su responsabilidad; y por otro lado, el denunciante no pudo dejar de ignorar que a la postre él sería el que hubiera de cargar con el mochuelo, por lo que no puede negar que tacítamente cooperó en el delito que ahora denuncia.

En cuanto a los cargos que a mí me hace, declaro solemnemente que soy totalmente inocente, y, además, de acusado me convierto en acusador, porque es triste cosa que, siendo uno víctima, se le tache de verdugo.
Hay un cuentecillo muy conocido que viene aquí como anillo al dedo, y que aclara y justifica mi situación: Se ahogaba un niño que cayó al mar, sin que entre los que presenciaban el suceso hubiese quien se atreviera a salvarle. De pronto, uno se lanzó al agua y sacó al pequeño al muelle. Los otros espectadores felicitaban al héroe por su valor, pero éste, mirando en torno suyo, se decía: "lo que yo quisiera saber es quién ha sido el que me ha dado el empujón".

Y eso me ha pasado a mí. Me dieron el empujón, fuí heroe a la fuerza y ahora me censuran que no me tire al agua más que de cuando en cuando.

Por eso yo no me creo culpable; y como también encuentro disculpas para mi hermano, no dudo tampoco en ser su abogado defensor.

Asi pues ni mi hermano ni yo somos culpables; y no sólo eso, sino que, haciéndome fiscal, acuso al denunciante como cómplice y como inductor respectivamente, de los delitos que nos achaca a ambos.

Y ahora constituyéndome Juez, sentencio: Resultando que en los denunciados concurren las circunstancias alegadas por la defensa...

Resultando que el denunciante es responsable en los conceptos aducidos por el fiscal...

Considerando que es de aplicación el artículo 148 del Codigo Penal expresivo de que, "los padres, y en su defecto los hijos, estarán obligados a escribir las "Pajaritas"....

Considerando que los hechos relatados están penados por todos los artículos de la ley del Embudo, a cuyos beneficios se acogen ambos denunciados...

Fallamos: que debemos condenar y condenamos al referido Don José Montoto a escribir todas las "Pajaritas" que hagan falta, sin que en nigún caso pueda prosperar su protesta.

Dada en sevilla a 1 de Diciembre de 1945


Rafael MONTOTO DE FLORES
Publicado por Jesús CM en 7:57 Etiquetas: PAJARITAS DE PAPEL
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martes, 22 de septiembre de 2009

¿PERIODISTA?

Esta entrada que hoy publico no sé como titularla, no sé si puede ser un enfado, una regañina, o el cabreo más grande que se pueda tener por un despropósito, un trabajo mal hecho, una desinformación total y completa, de alguna persona que no ha sabido cumplir con su cometido.

Creo que cuando alguien, profesionalmente hablando, y yo ante esto no puedo hablar mucho porque no soy un profesional de la materia, pero si de un profesional se trata, y ello conlleva una labor de investigación, o de una recopilación de datos sobre una persona en concreto, para publicar un trabajo sobre su persona, sobre su labor profesional y humana, a ésto se le debe poner un poco más de interés por parte de este profesional, en lo que a materia periodística se debe tratar.

Veréis, pongo un ejemplo, yo cuando por causa de mi trabajo, alguna empresa pone en mis manos algunas de las gestiones que solemos realizar en organismos oficiales, bancos... etc. etc., pongo todo el interés sobre la gestión que hay que llevar a cabo, me informo preguntando sobre los pasos a seguir, intento llevarme todo la información posible, para así poder hacer bien mi trabajo, cosa que hasta hoy día cumplo con la mayor eficacia, y profesionalmente hablando nunca suelo tener problemas, los clientes están contentos con mi labor y confian en mí, y en mi empresa, me tomo las cosas con interés.

Hay personas que esto no lo hacen, o no lo quieren hacer, o simplemente no les interesa mucho lo que están haciendo, no le prestan la sufuciente atención a su trabajo y pasan las cosas que pasan. Profesionalmente esto no es muy correcto.

Viene al caso porque cuando un profesional del periodismo cita a personas con la sencilla razón de entrevistarlas, para recopilar datos sobre una persona a la cual quiere dedicar su trabajo, y llegado el momento de la entrevista, resulta que no estamos hablando de la misma persona, la situación es un poco tensa, es algo más que rocambolesca, y un desastre para las personas que están poniendo toda la ilusión porque se trata de alguien importantísimo en sus vidas. Esto, profesionalmente hablando, es una auténtica barbaridad, desilusionas a estas personas, las haces dudar sobre lo que en verdad se está haciendo y las dejas totalmente descolocadas y en la más absoluta perplejidad.

En fin, el caso es que ha ocurrido algo así, y ante esto, como somos una gran familia con un corazón bondadoso y noble, nos lo vamos a tomar como que esta persona no ha hecho bien sus deberes, y como creo que Don José, incluso dentro del cabreo razonable por el trabajo mal hecho, le pondría una nota de humor, hoy voy a publicar una "pajarita" que a lo mejor no viene a cuento, pero puede hacernos creer que hubo una confusión de persona, para si cabe poder paliar un poco esta desastrosa entrevista.


CARTA A PEPE MONTOTO


A Pepe Montoto de Flores:

Hijo mío de mi alma. ¡Buen lío hemos armado! Esto de que tú seas tú y que yo sea yo; esto que parece tan sencillo y diáfano; tú el hijo, el padre yo; tú como tantos hijos, con el nombre del padre, pero cada uno con un segundo apellido diferencial, eso no es tan sencillo en nuestro caso. Tú eres Flores; yo González de la Hoyuela. Yo me firmo con un solo apellido porque es más mío que tuyo, pues tú lo tienes por reflejo de mí. Tú te firmas con dos, al mío añades el Flores de tu madre. ¿Te parece bastante para diferenciarnos? ¡pues, no! Nadie ve dos personas en nosotros. Cuando las "Pajaritas" eran tuyas, aunque yo intercalase entre ellas varías mías "eran tuyas" también. Tan sólo conseguí en ese período que yo no fuera yo, sino que fuera tú. O que tú fueras yo. El hecho es que de tí y de mí hacían una persona. Y no una o dos o tres, sino muchisímas, me llegaban las cartas que decían así: "Sr Don José Montoto de Flores, Director de EL CORREO DE ANDALUCÍA". Tu nombre con mi cargo... En fin, un lío.

Me dejaste la herencia. Hace años ya que son las "Pajaritas" sólo mías. De vez en cuando tú me mandas algunas. ¿Crees que son tuyas? No. "Son mías" también. O la gente no se fija en la firma, o si se fija anda confusa en los segundos apellidos nuestros. Hace poco, cuando hablabas de un cólico imaginario, como la gente está ya acostumbrada a que yo cuento ce por be la verdad de mi vida, me preguntaron varios que de qué me dió el cólico. Nadie supo, ninguno se enteró de que la "Pajarita" no era mía. El otro día y hablando de una que era mía de verdad, me decía uno en la calle: "Eso que ha dicho Vd, está muy bien, porque es la verdad pura. Y esas cosas, tan claras no las dice nada más que Don José Montoto Flores" ¡Anda morena! pensé yo para mí.

Te cuento todo esto para que que no te forjes ilusiones: por el camino de las "Pajaritas" no alcanzaras la gloria. Lo que escribas, bueno o malo, me será adjudicado. Pero es lo grave que lo mío, malo o bueno, me lo adjudican a mi bajo tu nombre. O sea, que ni tú eres tú del todo, ni del todo soy yo. Claro es que por eso no hemos de pelear. Por lo que me toca a mí te cedo muy contento la gloria que me quepa. Y al par, me regodeo con la que tú me prestas. En resumidas cuentas, si tú y yo somos una misma sangre, ¿qué más da? El segundo apellido, aun importando tanto, importa poco en esto. Yo del mio estoy contento, y estoy archicontento del que te cupo a tí. Tú eres José Montoto, yo soy José Montoto, y a las manos de ambos vienen las "Pajaritas" de manera indistinta. Y como no tenemos nada nuestro, tú como yo, yo lo mismo que tú "Pajarita" que llega a nuestras manos, "Pajarita" que echamos a volar.

Y en esto, en este despilfarro pajaritero, está la semejanza que causa confusión

Tu padre y camarada en "Pajaritas"

JOSÉ MONTOTO

Para mis queridos tíos/as: María, Jesús, Salud, Isabel (mi mamá), Dolores, Concha y Luis, con todo mi cariño, para que este despropósito les sea lo más llevadero posible, una nota de humor que incluso abuelo hubiera puesto, después de coger el berrinche más grande del mundo. y esperando que se os pase, y antes de ir por otros derroteros, por la seriedad que conlleva el asunto, que es mi intención.

P.D: El título se lo he puesto al final, después de darle algunas vueltas, creo que es el más indicado.
Publicado por Jesús CM en 7:48 Etiquetas: JESÚS CM, PAJARITAS DE PAPEL
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