De Lora tengo tantas cosas que contar que sería pesado. Lo mejor era la edad que teníamos que todo resultaba bien. Con el tiempo bueno había ferias en los pueblos cercanos y nosotros, en coches de caballos, íbamos a casi todas: Palma del Río, Peñaflor... Por el camino lo pasábamos muy bien, y en las ferias encontrábamos muchos conocidos y todo era animación.

Un día se le salió la rueda a el coche y ¡vaya conflicto!, el arreglo lo hicieron con unas cuerdas y otros elementos provisionales, necesitábamos hasta agua que no llevábamos y los inventos fueron bastantes vulgares. A Lora solíamos llegar al amanecer, cosa muy criticada por los vecinos, y aunque nadie bebía apenas, yo pienso que eso era el principio de las botellonas que ahora se estilan, podríamos llamarlos botellonas del siglo XX.
Teníamos una tía, Rafaela, que era hermana de mi madre pero 18 años mayor que ella, vivía en la Casa de los Leones, una casa preciosa con un zaguán de chinitos, muy grande y un torreón de mucho valor. Nosotros íbamos a verlas y nos sentábamos en la puerta en unas butacas y allí teníamos la tertulia.
La calle era muy ancha y enfrente estaba la cárcel. Siempre mirábamos con temor hacia las ventanas cerradas y oscuras. En una ocasión empezaron a ocurrir unos robos que nadie sabía de donde procedían y resultó que eran los presos que salían de noche, robaban y se volvían a meter dentro de la cárcel empujando una puerta.
En Lora hay un polvorín militar que se llama Matallana y con ese motivo iban oficiales al pueblo, cosa para nosotros muy ilusionante. Allí se estilaba que todos los acontecimientos eran anunciados por un pregonero que se llamaba Medrano. Y siempre empezaba a cantar por las esquinas "DE ORDEN DEL SEÑOR ALCALDE SE HACE SABER...." Resulta que en la estación había un tren de mercancías con municiones y estaba ardiendo un vagón. Cuando Medrano empezó a publicar lo que pasaba la gente se alborotó y empezó a correr hacia el campo. Me contó Rafaela que su hermano llevaba a su suegro, que era mayor, y los vecinos le decían "chiquillooo, deja a tu suegro y corre tú". No pasó nada, pero aquello fue llamado La Romería de San Antonio porque ocurrió el día 13 de junio, día de san Antonio.
Nosotras para ir a Lora íbamos en el tren, se llamaba "El carreta", un tren muy feo, y si te asomabas un poquito a la ventanilla se te metía una carbonilla en el ojo y ya te fastidiaba todo el tiempo. En la estaciones se paraba unos minutos y a la gente le daba tiempo de tomar algo en la cantina de la estación, hasta que el jefe con su gorra y su banderita tocaba un silbato y todos corrían a coger el tren. Para ese viaje, que a Lora eran 60 km. era obligatorio llevar una autorización de "la autoridad". Era un papel llamado "el salvoconducto", un día a Miguel y a mí, que no lo llevábamos, nos pusieron una multa.
Voy a terminar con un recuerdo a tres seres muy conocidos en el pueblo, Pilar, el Jayuya y Manolillo, ahora se llamarían "discapacitados", pero entonces eran "los tontos del pueblo". Otro día os contaré sus hechos, hoy sólo deciros que Jayuya cantaba canciones que se inventaba y ahora cuando veo por televisión los castings de los que cantan para Operación Triunfo os aseguro que Jayuya fue su precursor, creo que quizás hubiera ganado. Si iba a una panadería cantaba: "que buenos bollos tienes, que buenos bollos tienes..."
Acabo porque estoy escribiendo con las gafas de MIGUEL, ¡cómo es posible que yo diga que veo mejor que con las mías! Es que no me resigno a perder nada tuyo, MIGUEL. Así me parece que escribes tú.
Bueno, termino porque tengo entendido que hay pajaritas de llorar y pajaritas de reír, y así quiero acabar esta mía, que sea de reír.
1 comentarios:
TIA SALUD.
en este valle de lagrimas (no lo digo por el blog)hay muchas cosas por las que llorar.
pero llorar por los tuyos o por tus recuerdos, es algo que es digno y bonito, es algo alegre, algo triste, algo que has vivido, y que quieres contar, porque como tu dices,no te resignas a perder, ni a olvidar.
claro que veras mejor con sus gafas, porque estas mirando con sus ojos,lo que escribes lo haces con el, por eso no te resignas a perder y no lo hagas nunca jamas, muchas cosas dejarias detras, tienes mucho que contar, de reir, de llorar, que queremos leer o escuchar, te aseguro que los que lo leemos, yo me pongo de ejemplo, me encanta reir, pero no me importa llorar, y estas cosas son las que nos unen mas, asi que no te resignes jamas, sigue haciendonos reir, pero no te preocupes, te puedo asegurar que sí, que puedes hacernos llorar, a los que te queremos,no nos importara.
ya sabes, en este valle de lagrimas.............
besos
Publicar un comentario