De nuevo te escribo, y además quiero pedirte disculpas por hacer uso del título de una de esas “pajaritas” tuyas, que en su día voló desde tu corazón, pero que su trabajo te costó, a tí, que escribías más que el tostado, que te dejó en suspenso, que no sabías qué decirle, ni qué contarle, ni cómo saludarle, ni que encargo hacerle.
Creo que ya estaba todo escrito, aun estando tú en suspenso, y sin saberlo, se la ofreciste a Dios en oración.
Te acuerdas de la abuela que se fue antes de serlo, cosas de la vida, lo que nos depara el destino, tampoco ella lo pudo ser.
Sin darle encargo ella lo recogió y cumplió porque fue una gran persona, buena hija, esposa, hermana, amiga y madre, como abuela hubiera sido superior, con todas sus cualidades, y con las dificultades que en la vida, Dios le entregó, y ella, humildemente con resignación y cariño aceptó.
Hija tuya la querías, hija te llegó, Isabel fue su nombre, como tú la querías también, gran responsabilidad le pedías, encarnar en ella ideas y costumbres, carácter y virtudes, de quien ni tan siquiera conoció, difícil tarea le dejaste, pero lucho por ello, peleó.
No puedo juzgar si lo cumplió, sólo puede hacerlo Dios, que tan pronto se las llevó a las dos, pero sí te puedo decir que a la Virgen de la Oliva y a la Virgen de Setefilla se encomendó, las quiso tanto como pudo y tanto les rezó, esto de sobras lo sé, y creo que no me equivoco al decir que no dejó de hablar con ellas ningún día de su vida.
Puede que las hadas no la visitaran, puede que no le dieran ningún don, pero alguno de esos milagros, que sabéis hacer los abuelos con el poder que tener nietos da, y si es por nietos el tuyo sería inmenso, algo si se cumplió, fue buena, muy buena, más que dichosa diría yo, aunque si la dicha se puede medir, y su medida fuera en cariño y amor, esto nunca le faltó, la quería todo el mundo, familia y amigos, desde Sevilla a Lora, desde Lora a Cádiz , desde Cádiz a Vejer, ¡pero a una persona tan buena quién no la va a querer!.
La dicha en la tierra se acaba, y a ella pronto se le acabó, duro y triste fue su final, se entregó con bondad, bondad que es la llave de la mansión cuya puerta abuela y tú tenéis siempre abierta de par en par.
Perdona por usar pajaritas y frases tuyas, seguro que no te molesta, pero cada vez que leo tu libro y en esta ocasión “mi saludo primero” no lo puedo evitar, recordar a Nena sin tu saludo no puede ser, derramaste en ella todo tu querer, se la ofreces a Dios en oración, luego más tarde, a la Virgen de Setefilla como primera ofrenda por tu medio, igualmente de nuevo a ella y a la Virgen de la Oliva le pides que cuiden su sueño y se la encomiendas a Santa Isabel, estos fueron tus deseos.

Me gusta acordarme de ella riendo, cantando (el vaporcito del puerto) le gustaba cantar y nos hacía disfrutar haciéndolo, y lo hizo en muchas ocasiones. Siempre sonreía y como tú dices “de los que no se enfadan” ella se enfadaba poco, no puedo dar mejor definición, de lo que de ella quiero expresar, que, la que en esta “pajarita” tú nos das.
Sólo una cosa más, sé que esto de los recuerdos tiene su lado triste y su lado alegre, depende del momento y de cómo lo quieras hacer o tener, si quieres reír, ella contigo reirá y si quieres llorar, sin duda su pañuelo te ofrecerá.
Nena, escucha, sabes como me gusta reír y la de veces que nos hemos reído juntos, también en alguna ocasión lloramos, pero hoy, aunque tengo ganas, no voy a llorar, solo voy a sonreír, porque así te quiero recordar, sonriendo como tantas veces.
Es por eso, que la última vez que fui a verte no pude hacerlo, no era capaz, no quería que en mi recuerdo quedara nada de tu dolor, ya era muy triste saber que te ibas, no sé si fue egoísmo o cobardía, pero eso no lo quería, fue grande la rabia y la rebeldía, me hizo dudar ¿Por qué, por qué? Preguntaba y nadie contestaba, sé que si hubiéramos hablado me habrías hecho cambiar de opinión, eras así, por eso nunca te podré olvidar, y desde aquí, desde esta ventanita, le pido a la Virgen que seguro te tiene bajo su manto, que allá en lo imperdurable, algún día, todos de nuevo nos podamos reunir y juntos poder reír y cantar, en el cielo no se puede llorar ¿verdad?
Bueno, Nena, no te digo adiós, simplemente hasta pronto, porque volveré a escribir y a lo mejor una canción o un poema para tí. BESOS NENA. HASTA PRONTO ABUELO
4 comentarios:
No creo que se pueda hacer mejor descripcion de ella que la que tu haces, solo podria añadir que nos dio una gran leccion a todos los que la conociamos y queriamos.
Seguro que desde donde esta disfruta de Maria y Felipe como si estuviera entre nosotros.
gracias Cristina, asi esta mejor ¿verdad?
mucho mejor, infinitamente mejor ahora! enhorabuena, Jesús
Cuatro de febrero, hace cinco años
te fuistes en silencio muy temprano
la Virgen desde el cielo bajó
y al verte, suavemente te abrazó
escuchó tus rezos y tus plegarias
a tu llamada sincera Ella acudió
como acude una madre a su hija
apagando su sufrimiento y su dolor
querida Nena desde el corazón sólo
puedo ceer que así hubo de ser
los angeles suave baten sus alas
aire celestial que calma tu padecer
dejastes tanto en tu corto camino
tanto por dar cuanto por recibir
no pudo ser éste fué tu destino
sólo nos quedó un triste consuelo
con ella te ibas en último viaje
viaje que te llevaba hasta el cielo
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