Por Salud Montoto Flores
Siempre creí en el dicho que expresa los sentimientos de los humanos: “la botella está medio llena o medio vacía” según midamos los acontecimientos de la vida. El que es optimista la ve medio llena, y los pesimistas medio vacía, pero ahora... ¿qué me pasa a mí que ese dicho me llena de confusión?
Mi vida es un completo desajuste, han sido cosas tan inesperadas las que me han sucedido, que cuando creía que la botella estaba medio llena unas lágrimas por cosas pasadas me dejaba sin ánimo, y me la encontraba medio vacía. Dejo desorientada a los que me rodean y más me desoriento yo.
Mi nieto Miguelito, un día que sus padres hablaban de cosas familiares, le dijo: "mamá, pero ¿de quién estáis hablando, de la abuela que se ha muerto o de la que se resiste?" Según él, que alguna vez me vio tomando esas pastillitas que muchas veces tomamos los mayores, pensó que era mi manera de resistirme.
Como soy una de las llamadas “niñas” de la tertulia de la mesa camilla y con esto del interné se han revuelto todas las cosas pasadas, nuestros recuerdos son alborotadores. Que si la Calle Albareda, que si las excursiones en burro, que si la playa de Cádiz... con todas esas cosas la botella se me va llenando a rebosar, pero sin notarlo surge una pregunta... ¿te acuerdas de lo que mamá pasaba hasta reunirnos a todos para rezar el rosario? Jesús siempre se hacía el remolón... ¿y las navidades que pasamos en el campo y papá se presentó con una caja de polvorones?... Así eran las navidades del pasado: polvorones y un pollo, no como ahora el derroche de mariscos, champán y cóctel de no sé qué... no se conforman con nada y no son más felices que los del pollo y polvorón pasado...
Con todos estos recuerdos tan variados es difícil pertenecer a los de la “botella casi llena”, por eso al recordar lo del rezo del rosario de mi madre, mis hermanos, la casa de Lora... ¿qué me pasa? ¡Ya estoy con los ojos llorosos...! ¡se acabó la botella, la tiro porque está vacía!.
Siempre creí en el dicho que expresa los sentimientos de los humanos: “la botella está medio llena o medio vacía” según midamos los acontecimientos de la vida. El que es optimista la ve medio llena, y los pesimistas medio vacía, pero ahora... ¿qué me pasa a mí que ese dicho me llena de confusión?
Mi vida es un completo desajuste, han sido cosas tan inesperadas las que me han sucedido, que cuando creía que la botella estaba medio llena unas lágrimas por cosas pasadas me dejaba sin ánimo, y me la encontraba medio vacía. Dejo desorientada a los que me rodean y más me desoriento yo.
Como soy una de las llamadas “niñas” de la tertulia de la mesa camilla y con esto del interné se han revuelto todas las cosas pasadas, nuestros recuerdos son alborotadores. Que si la Calle Albareda, que si las excursiones en burro, que si la playa de Cádiz... con todas esas cosas la botella se me va llenando a rebosar, pero sin notarlo surge una pregunta... ¿te acuerdas de lo que mamá pasaba hasta reunirnos a todos para rezar el rosario? Jesús siempre se hacía el remolón... ¿y las navidades que pasamos en el campo y papá se presentó con una caja de polvorones?... Así eran las navidades del pasado: polvorones y un pollo, no como ahora el derroche de mariscos, champán y cóctel de no sé qué... no se conforman con nada y no son más felices que los del pollo y polvorón pasado...
Con todos estos recuerdos tan variados es difícil pertenecer a los de la “botella casi llena”, por eso al recordar lo del rezo del rosario de mi madre, mis hermanos, la casa de Lora... ¿qué me pasa? ¡Ya estoy con los ojos llorosos...! ¡se acabó la botella, la tiro porque está vacía!.
4 comentarios:
Tia Salud,¡qué linda eres !. Las almas de artistas teneis en contra vuestro sufrimiento ante las cosas más pequeñas y el disfrute de los detalles más insignificantes. Al tirar tu botella, nos estas llenando a todos los Montoto de tus recuerdos dandonos un caché de familia con mucha suerte.Qué mas hubiera querido mi padre acompañaros en esa mesa camilla con sus niñas de interné. Te necesitamos tal como eres. Podeis darnos tanto... Gracias.
Tia Salud, perdona mi atrevimiento, pero creo que a tu botella todavia le queda mucho por llenar, puede ser, que no sea este unos de tus momentos mas optimistas, puede incluso (espero que no)que sea un momento pesimista, pero incluso si fuera asi, para llenar tu botella queda mucho todavía, tienes muchas cosas por meter dentro.
se esta llenando de lagrimas, de recuerdos, de tu familia, de Tio Miguel, de amigos, de situaciones y de vivencias con los tuyos,de alegrias, de pesares y de sentimientos, pero como dice y quiere miguelito y muchos más, tienes que resistir y seguir llenandola de recuerdos, de rosarios y rezos, con tus padres, con tus hermanos, con tio muiguel, de esas navidades con polvorones y un pollo, con la sonrisa de tus nietos, de tus hijas, de tus hermanos y hemanas,de sobrinos,sobrinas, amigos, en fin todos los que te quieren y quieren que sigas resitiendo.
no tires la botella todavía, aun no esta llena, pero tampoco esta vacía, queda por llenar, y debes llenarla día a día, te queda mucho que contar, y me gustaría que con tus recuerdos me hagas sentir, sonreir e incluso llorar.
¿Y de dónde habrá sacado Miguelito esas gafas tan chulis?
las gafas no sé, la foto nos la hicimos en Fuengirola tres meses después de la muerte de mi padre, la botella estaba vacía permanentemente para todas nosotras y sin gafas de sol no podíamos vivir... pero los dientes que le faltan en la foto los perdió en Lora, en el cumpleaños de tío Cesáreo, de eso me acuerdo perfectamente... ¡se cayó de boca en una carrera y estuvo más de dos años mellado!
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